¿Debo certificarme en agilidad?


«Just because someone has an agile certification doesn’t mean they’ll be good at their job.»

Daniel Gullo

El negocio de las certificaciones

Hablar de certificaciones, sobre todo, en el mundo agile es sin lugar a dudas controversial. Muchos -incluyéndome- tenemos certificaciones que tienen que ver con este gran y demandante movimiento. Hoy existen más de 13 empresas que brindan certificaciones en agilidad (englobando a todo el movimiento ágil), entre ellas tenemos: Scrum.org, Scrum Alliance, PMP con PMP-ACP, SAFE, The LeSS Company B.V (LeSS), ICAgile, Agile Certification Institute ACI, Agile Transformation Inc (Agility Health), Scrum Study, Scrum Institute, Scrum Manager, EXIN, Lean Kanban, entre otras -que solo dios y su creador lo saben-.

Ante tantas empresas ofreciendo lo mismo o ofreciendo llevarte a un siguiente nivel, surge la primera pregunta: ¿cuál es la mejor?, y como respuesta yo daría otra pregunta ¿qué estás buscando con la certificación? Por qué al margen de cuál es la mejor, la respuesta siempre va a depender de lo que el demandante busca, y es precisamente por eso, que hay una gran variedad de empresas -y cada año se crean nuevas- que ofrecen certificaciones en «agilidad», al gusto del cliente; rápido y barato e incluso gratis y con foto para todas las redes sociales.

¿Qué certifica mi certificado?

Mi opinión personal al respecto, es que la certificación no es el problema. El problema está en cómo se vende la certificación, las expectativas que genera y lo qué se hace con ella. Hoy, obtienes certificaciones luego de 8, 16 o 24 horas de un taller, con examen y sin él. Sin embargo, en la mayoría de casos, donde los participantes ingresan de cero a una certificación, esta no puede certificar que has aprendido el tema, tampoco que estás listo para aplicar todo lo escuchado, lo que puede certificar es que conoces el tema y si pasaste el examen, que tienes una buena una memoria a corto plazo.

Con esto no quiero decir que este mal certificarse o que la gente no deba certificarse. Por el contrario, creo que esta bien certificarse, pero, creo que es mejor aprender el conocimiento adquirido antes o encontrar la forma de como implementarlo inmediatamente después de haberme certificado.


La memoria es frágil. El conocimiento se olvida si no se hace aprendizaje.

Voy a colocar un ejemplo. Hace un mes aproximadamente me invitaron a dar una taller sobre «Agile Assessment» a un grupo de 20 jóvenes que se estaban formando para ser Scrum Master. La mayoría de ellos, quería terminar todo el programa, dar su examen de certificación y ser un Scrum Master. La otra minoría buscaba integrar nuevos conocimientos.

Mi taller era el último, luego de 7 u 8 semanas o 12 clases -no recuerdo la cantidad exacta-. Habiendo conocido estos datos, decidí iniciar por hacerles un «Assessment» sobre lo que habían aprendido, pero, sin título de assessment, era más cómo si fueran a una entrevista o cómo si fuera un día de trabajo diario. Mi objetivo era saber cómo aplicaban lo aprendido. Así, que les plantee casos, les ponía situaciones y escenarios qué pueden pasar en un día cualquiera y les hacia preguntas indirectas de temas que no tenian que ver con assessment sino con Scrum.

Los resultados si bien al inicio no fue alentador, creo que tuvo un buen final. En la primera situación que plantee el 100% de los participantes no supo como resolverla. ¿Cuál era esa situación? Les pedí, qué cómo yo no los conocía, ellos pudieran organizarse para ver de qué manera se presentaban. Tenían 10 minutos para preparar algo. Y se pasó el tiempo sin resultado alguno.

En la segunda vez, solo 1 de 4 equipos terminó la tarea encomendada. ¿Cuál fue la situación? Les pedí que completaran un assessment de un Scrum Master, les di un modelo como ejemplo, les di el tiempo y que ellos decidieran cuántos puntos pensaban evaluar al crear su modelo con el tiempo indicado. Los 3 que no terminaron se olvidaron de algo de 2 cosas, primero que nadie asumió el rol de Scrum Master -nadie llevaba el tiempo- y segundo que se olvidaron de crear un MVP (Producto Mínimo Viable). ¿Cuándo les pregunté qué pasó? Me dijeron que ellos querían completar todo porque todo era importante y que no se habían dado cuenta del tiempo que transcurría. Se habían olvidado de aplicar lo que les habían enseñado semanas atrás. Y así siguió por una tercera y cuarta vez.

Debo confesar que me tome el atrevimiento de hacer esto. Nadie les aviso lo que iba a hacer. Lo que ellos esperaban -me lo dijeron- era a alguien que iba a darles conocimiento y practicar los ejercicios de ese día -y tomarse la foto al final de la clase, bueno esto es de mi cosecha-. No pude dejar de preguntarme, ¿cómo los trainers/docentes nos aseguramos que el conocimiento que damos se convierta en aprendizaje? ¿podemos asegurarnos de eso? Mi respuesta es que sí, pero, ese es tema de otro post. En este caso particular, la gran mayoría de los asistentes a este programa, no trabajaba como Scrum Master, ni forma parte de equipos donde usen Scrum, ellos iban a sus universidades o trabajos a dedicarse a otros temas. Un gran número eran de la carrera de industrial y el otro de sistemas que trabajaban como analistas y desarrolladores bajo el esquema de proyectos. No habían tenido oportunidad de poner en práctica el conocimiento otorgado todas esas semanas atrás.

Al finalizar el taller, veía rostros desconcertados y mucho silencio. Los había sacado de su zona de confort definitivamente. Lo reconfortante fue, que al finalizar varios «despertaron», por lo menos eso me dijeron en el cierre, además que vi varias publicaciones en sus redes sociales donde incluso me etiquetaron sobre el «hackeo» mental de esa noche y las enseñanzas respectivas. Y otros, me escribieron al interno. Fue genial leer que algunos habían captado el mensaje.


Necesitamos enfocarnos en aprender, al margen de las certificaciones y la cantidad de talleres a los que asistamos.

El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren o modifican habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación. En resumen, el aprendizaje es duradero. Esto es lo que pasa con las certificaciones. Se obtiene conocimiento, pero, no llega ha hacerse aprendizaje en la mayoría de las personas.

Conozco muchos trainers que sacan cada certificación nueva que sale y se vuelven trainers. Muy poco lo aplican, pero, si tienen todas las certificaciones. Son muy aplicados y tienen una memoria excelente. Así como conozco profesionales, que se certifican luego de haber integrado el conocimiento, con la experiencia sobre el tema.

La decisión de certificarte o no, siempre será personal. ¿Dónde o cuál escoger? Eso también es un decisión personal. Es verdad que el mercado influye, pero, es tu decisión entender para qué deseas la certificación (con esto responderás al dónde y cuál) y más importante, qué vas a hacer con ella (cómo vas a hacer que ese conocimiento se vuelva aprendizaje).

Si queremos que las empresas cambien la forma de contratar, debemos empezar por nosotros. Y me alegra ver, que hay varias empresas que están el camino del cambio.

Datos

Me lancé a buscar palabras cuántas veces aparece Scrum Master Certification en ingles y español, para saber la demanda qué existe por esta certificación y aquí los datos. Si que hay un gran mercado.

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